
Duración; 1 hora y 32 minutos aproximados de recorrido
Ruta motera circular por el Poniente Granadino: Loja, Iznájar y sus Ventorros
Hay rutas que no se miden en kilómetros, sino en sensaciones. Esta es una de ellas. Una ruta circular que parte y regresa a Loja, enlazando carreteras secundarias, paisajes de olivar infinito, embalses y ventorros donde el tiempo parece ir más despacio. Una ruta perfecta para disfrutar sin prisas, escuchando el motor y dejando que la carretera marque el ritmo.
Descargar Ruta Loja – Ventorros de San Jose
Solicita toda la información de forma gratuita

Tramo 1: Loja – Ventorros de San José
La salida desde Loja ya promete. En cuanto dejamos atrás el núcleo urbano, la carretera se vuelve más estrecha y tranquila, flanqueada por colinas suaves y olivares que se extienden hasta donde alcanza la vista.
Es un tramo ideal para calentar la moto y la mente: curvas amplias, buen asfalto y muy poco tráfico. El paisaje invita a rodar relajado, disfrutando de cada kilómetro hasta llegar a Ventorros de San José, un lugar perfecto para una primera parada si apetece café o simplemente estirar las piernas.
Tramo 2: Ventorros de San José – Pantano de Iznájar
Desde los Ventorros, la ruta empieza a ganar carácter. La carretera se retuerce un poco más y el entorno se vuelve más espectacular. Aquí aparecen curvas enlazadas, cambios de rasante y vistas abiertas que obligan —en el buen sentido— a levantar la mirada del asfalto.
La llegada al Pantano de Iznájar es uno de los grandes momentos de la ruta. El contraste del azul del agua con el verde del entorno convierte este tramo en uno de los más fotogénicos. Ideal para una parada tranquila y disfrutar del silencio.
Tramo 3: Iznájar – Fuente del Conde
Dejando atrás Iznájar, el trazado vuelve a ser íntimo y rural. Carreteras secundarias que parecen hechas a medida para la moto: estrechas, reviradas y con buen ritmo, donde cada curva encaja con la siguiente.
Este tramo transmite esa sensación tan buscada por los moteros: estar lejos de todo, rodando por carreteras que no salen en las guías turísticas, hasta alcanzar Fuente del Conde, un punto de paso que mantiene intacto el sabor del interior andaluz.
Tramo 4: Fuente del Conde – Ventorros de Balerma
Aquí la ruta se vuelve aún más auténtica. El asfalto serpentea entre campos y pequeñas elevaciones, con un trazado que invita a conducir fino y constante, sin correr.
Los Ventorros de Balerma aparecen casi por sorpresa, como esos lugares que parecen puestos ahí expresamente para el viajero. Parada muy recomendable para reponer fuerzas y disfrutar de la gastronomía local antes del último esfuerzo.
Tramo 5: Ventorros de Balerma – Mirador de Isabel la Católica – Loja
El tramo final pone el broche de oro. La carretera vuelve a ofrecer curvas bien dibujadas y vistas amplias, con la sensación de estar cerrando un círculo perfecto. La parada en el Mirador de Isabel la Católica es casi obligatoria. Desde aquí, la vista sobre Loja y su entorno recompensa todos los kilómetros recorridos. Un lugar para apagar el motor, respirar hondo y quedarse unos minutos en silencio antes de regresar al punto de partida.




